Llega septiembre, las noches empiezan a refrescar y aparece la misma duda en muchos hogares: ¿cuándo es el momento de encender la calefacción?
No existe un día concreto del calendario en el que haya que ponerla en marcha. De hecho, encender la calefacción simplemente porque ha llegado octubre o esperar hasta que haga un frío considerable no son necesariamente las mejores estrategias.
La clave está en observar la temperatura interior de la vivienda, el aislamiento, los horarios de ocupación y las necesidades de las personas que viven en ella.
Como referencia, el IDAE recomienda una temperatura de alrededor de 20-21 ºC durante el día para mantener un buen equilibrio entre confort y consumo energético.
Pero ¿cómo saber cuándo ha llegado realmente el momento de encenderla? Te lo explicamos.
¿A qué temperatura exterior hay que encender la calefacción?
No hay una temperatura exterior universal que determine cuándo debemos encender la calefacción.
Una vivienda bien aislada puede mantener una temperatura agradable aunque en el exterior haga bastante frío, mientras que otra con ventanas poco eficientes, corrientes de aire o un aislamiento deficiente puede necesitar calefacción mucho antes.
Por eso, en lugar de fijarnos únicamente en el termómetro de la calle, es más útil controlar la temperatura real dentro de casa.
Como orientación, si la vivienda empieza a mantenerse de forma habitual por debajo de unos 18-19 ºC durante el día, puede ser un buen momento para comenzar a utilizar la calefacción, especialmente si la sensación térmica es de frío.
No se trata de esperar a que la casa esté completamente fría para encenderla. El objetivo es mantener una temperatura confortable utilizando el sistema de forma eficiente.
¿Cuál es la temperatura ideal de la calefacción?
Como referencia general, una temperatura de 20-21 ºC durante el día suele ser suficiente para mantener un ambiente confortable en las estancias de uso habitual.
Por la noche, no es necesario mantener la misma temperatura. Puedes reducir el termostato y mantener una temperatura aproximada de 15-17 ºC, siempre teniendo en cuenta las características de la vivienda y las necesidades de quienes viven en ella.
En los dormitorios, una temperatura algo inferior, alrededor de 17-19 ºC, suele resultar suficiente para dormir confortablemente.
Además, hay que tener en cuenta que cada grado que aumentamos el termostato incrementa el consumo energético. Por eso, poner la calefacción a 24 o 25 ºC para intentar calentar antes la casa no suele ser una buena idea.
De hecho, subir el termostato no hará que la vivienda se caliente más rápido. Simplemente hará que el sistema tenga que trabajar hasta alcanzar una temperatura más elevada.
La clave está en encontrar el equilibrio entre confort y consumo: una temperatura moderada, una buena programación y una instalación correctamente mantenida.
¿Es mejor encender la calefacción cuando hace frío o mantenerla siempre encendida?
La respuesta depende de cómo se utilice la vivienda, pero no tiene sentido mantener la calefacción funcionando a la misma temperatura las 24 horas si la vivienda permanece vacía durante buena parte del día.
El IDAE recomienda adaptar el funcionamiento de la calefacción al horario real de ocupación y reducir la temperatura cuando no se necesita confort. Para la noche, considera suficiente una temperatura de 15-17 ºC en condiciones normales.
Por ejemplo, si sales de casa a las 8:00 y vuelves a las 18:00, mantener la vivienda a 21 ºC durante esas diez horas supone consumir energía para calentar un espacio que está vacío.
Una programación adecuada del termostato puede ser mucho más eficiente.
¿Cuándo encender la calefacción por primera vez en otoño?
En zonas como Navarra y La Rioja, las temperaturas pueden cambiar bastante durante el otoño. Es perfectamente normal tener días de septiembre en los que no sea necesaria la calefacción y otros en los que las noches ya resulten demasiado frías.
Una buena estrategia es empezar a prestar atención a la temperatura interior durante las últimas semanas de septiembre y octubre.
Puedes seguir estas señales:
La temperatura de casa baja de 18-19 ºC de forma habitual.
Si la vivienda ya no consigue mantener por sí sola una temperatura confortable, probablemente ha llegado el momento de utilizar la calefacción.
Tienes frío aunque estés realizando una actividad normal en casa.
La sensación térmica también importa. No hay que convertir el ahorro energético en una competición para ver quién aguanta más frío.
Las noches son especialmente frías.
Aunque durante el día la vivienda conserve bien el calor, puede ser necesario utilizar la calefacción durante determinadas franjas horarias.
La humedad aumenta la sensación de frío.
Una temperatura moderada acompañada de una humedad elevada puede resultar menos confortable. Ventilar correctamente y mantener unas condiciones adecuadas en la vivienda también forma parte del confort térmico.
Antes de encender la calefacción: haz esta pequeña revisión
Septiembre y octubre son precisamente buenos meses para preparar el sistema antes de necesitarlo todos los días.
En Celorrio Carrión ya hemos hablado de la importancia de purgar los radiadores antes de la temporada de calefacción, especialmente en septiembre y octubre.
Antes de poner el sistema a pleno rendimiento, conviene revisar algunos puntos.
Comprueba los radiadores
Si utilizas radiadores, comprueba que calientan correctamente y que no existen zonas frías anormales.
Si escuchas ruidos, notas que un radiador calienta solo parcialmente o tarda demasiado en alcanzar temperatura, puede ser necesario revisarlo.
Comprueba la presión de la caldera
Si tienes una caldera individual, revisa que la presión se encuentre dentro de los valores recomendados por el fabricante.
Si observas pérdidas frecuentes de presión, no te limites a rellenarla una y otra vez. Puede existir algún problema en la instalación que necesite revisión profesional.
Purga los radiadores si es necesario
El aire acumulado en los radiadores puede perjudicar su funcionamiento. Una purga adecuada antes de comenzar la temporada ayuda a que el sistema funcione correctamente.
El IDAE también recomienda purgar los radiadores al menos una vez al año, al inicio de la temporada de calefacción.
Comprueba el termostato
Un termostato correctamente configurado permite controlar mucho mejor el consumo.
Programa los horarios teniendo en cuenta cuándo hay personas en casa y evita mantener temperaturas elevadas cuando no son necesarias.
No tapes los radiadores
Colocar muebles, ropa u otros objetos delante o encima de los radiadores dificulta la correcta distribución del calor.
El IDAE recomienda no cubrirlos ni obstaculizarlos para facilitar la difusión del aire caliente.
¿Qué pasa si la calefacción tarda mucho en calentar la casa?
Si enciendes la calefacción y la vivienda tarda horas en alcanzar una temperatura confortable, no necesariamente significa que tengas que poner el termostato más alto.
Puede haber diferentes causas:
- Falta de mantenimiento del sistema.
- Radiadores con aire.
- Termostato mal ubicado o funcionando incorrectamente.
- Problemas de presión.
- Potencia insuficiente para las características de la vivienda.
- Mal aislamiento térmico.
- Pérdidas de calor por ventanas, puertas o cerramientos.
- Sistema de calefacción antiguo o poco eficiente.
Si el problema se repite, merece la pena revisar la instalación.
En Celorrio Carrión realizan instalación, mantenimiento y reparación de sistemas de calefacción, incluyendo calefacción por radiadores, suelo radiante y salas de calderas.
¿Y si tienes aerotermia?
En viviendas con aerotermia, la estrategia puede ser diferente a la de una instalación convencional.
La aerotermia funciona mediante una bomba de calor y puede utilizarse tanto para calefacción como para refrigeración y agua caliente sanitaria, dependiendo de la instalación.
Por eso, su funcionamiento y programación deben adaptarse a las características concretas del sistema y de la vivienda.
Celorrio Carrión también trabaja con soluciones de energías renovables como aerotermia, geotermia, biomasa y energía solar, por lo que puede asesorarte sobre qué sistema se adapta mejor a cada proyecto.
Entonces, ¿cuándo deberías encender la calefacción?
La respuesta corta es: cuando la temperatura interior de tu vivienda ya no resulta confortable y empieza a mantenerse de forma habitual por debajo de unos 18-19 ºC.
No existe una fecha mágica.
El momento adecuado dependerá de la temperatura exterior, el aislamiento de la vivienda, su orientación, el sistema de calefacción y, por supuesto, de las personas que viven en ella.
Una vez encendida, mantener el termostato alrededor de 20-21 ºC durante las horas de ocupación es una referencia razonable para combinar confort y eficiencia.
Y antes de que llegue el frío de verdad, conviene comprobar que la instalación está preparada. Una pequeña revisión en septiembre puede evitar que el primer día de frío se convierta también en el primer día de una avería.
Prepara tu calefacción antes de que llegue el frío
Esperar a que llegue la primera ola de frío para comprobar que la calefacción funciona correctamente no es la mejor estrategia.
Una revisión preventiva permite detectar problemas antes de que sean urgentes y comprobar que radiadores, caldera, termostatos y demás elementos del sistema funcionan correctamente.
En Celorrio Carrión contamos con experiencia en instalación, mantenimiento y reparación de sistemas de calefacción y climatización, tanto para viviendas como para comunidades y empresas.
Si tienes dudas sobre el funcionamiento de tu calefacción, necesitas ponerla a punto antes del invierno o estás pensando en renovar tu sistema, contacta con nuestro equipo y te asesoraremos sobre la solución más adecuada para tu vivienda.