En pleno verano, pocas cosas resultan tan frustrantes como poner el aire acondicionado y comprobar que no enfría como debería.
Si el equipo funciona, pero la habitación sigue estando caliente, tarda mucho en alcanzar la temperatura seleccionada o el aire que sale no parece suficientemente frío, puede haber diferentes motivos detrás.
Algunos problemas son sencillos de solucionar, mientras que otros requieren la intervención de un profesional. Estas son siete de las causas más habituales.
1. Los filtros están sucios
Es una de las primeras cosas que conviene comprobar.
Los filtros de la unidad interior acumulan polvo y partículas con el uso. Cuando están demasiado sucios, dificultan la circulación del aire y pueden reducir el rendimiento del equipo.
Además, un filtro en mal estado puede favorecer la acumulación de suciedad en otros componentes del sistema.
La limpieza de los filtros debe realizarse siguiendo las indicaciones del fabricante y con la frecuencia adecuada según el uso del equipo.
2. La unidad exterior está sucia u obstruida
El aire acondicionado necesita expulsar al exterior el calor que extrae de la vivienda.
Si la unidad exterior está cubierta de polvo, hojas, suciedad u otros elementos, la circulación de aire puede verse afectada y el equipo puede tener más dificultades para realizar correctamente el intercambio de calor.
Comprueba que alrededor de la unidad exterior haya espacio suficiente y que no existan obstáculos que impidan una correcta ventilación.
Para una limpieza más profunda o para intervenir sobre sus componentes, es recomendable contar con personal especializado.
3. La temperatura seleccionada no es adecuada
Cuando hace mucho calor, es habitual bajar el termostato al mínimo pensando que así conseguiremos enfriar la vivienda más rápidamente.
Sin embargo, establecer una temperatura extremadamente baja no hace que el equipo enfríe de forma instantánea.
Una temperatura interior excesivamente baja también puede incrementar el consumo y hacer que el equipo trabaje durante más tiempo.
Lo recomendable es seleccionar una temperatura confortable y razonable y evitar cambios constantes.
4. Existe un problema con el refrigerante
Si el aire acondicionado ha perdido capacidad de enfriamiento y los filtros y la unidad exterior están en buenas condiciones, puede existir un problema en el circuito frigorífico.
Una cantidad insuficiente de refrigerante puede deberse a una fuga u otra anomalía del sistema.
Es importante aclarar que el refrigerante no debería desaparecer simplemente por utilizar el aire acondicionado. Si el nivel es insuficiente, hay que determinar por qué.
Por eso, no se trata simplemente de «ponerle gas». Un técnico debe comprobar la instalación, localizar la posible causa y realizar la intervención necesaria.
5. El equipo no tiene la potencia adecuada
En ocasiones, el problema no está en que el aire acondicionado se haya averiado, sino en que el equipo no tiene capacidad suficiente para las características del espacio.
La superficie de la estancia, la orientación, el aislamiento, la cantidad de ventanas, la incidencia del sol y el número de personas que utilizan el espacio son algunos de los factores que influyen en las necesidades de climatización.
Si el equipo lleva funcionando correctamente durante años pero se ha realizado una reforma, ha cambiado el uso de la estancia o existen nuevas necesidades, puede ser conveniente revisar si la instalación sigue siendo adecuada.
6. Hay problemas en la distribución del aire
También puede ocurrir que el equipo produzca aire frío, pero este no se distribuya correctamente por la vivienda.
Una mala ubicación de la unidad interior, obstáculos, problemas en la instalación o una distribución poco adecuada pueden hacer que unas zonas estén mucho más calientes que otras.
Si una habitación enfría correctamente y otra permanece caliente, aunque ambas dependan del mismo sistema, conviene revisar cómo se está distribuyendo el aire.
En instalaciones por conductos, además, una revisión puede detectar problemas relacionados con los propios conductos o con la regulación del sistema.
7. El equipo necesita una revisión o reparación
Si el aire acondicionado ha empezado a enfriar menos de repente, hace ruidos extraños, pierde agua, desprende malos olores o funciona prácticamente de forma continua sin conseguir la temperatura seleccionada, es posible que exista una avería o una necesidad de mantenimiento.
Seguir utilizando el equipo sin revisar el problema no siempre es la mejor opción.
Una revisión profesional permite comprobar el estado de los diferentes componentes y determinar si el origen está en la limpieza, el circuito frigorífico, los elementos eléctricos, los ventiladores, los sensores u otras partes de la instalación.
¿Cómo saber si el problema es grave?
No todos los casos requieren una reparación inmediata. Sin embargo, hay algunas señales que deberían hacerte prestar especial atención:
- El aire que sale apenas está frío.
- El equipo funciona continuamente y no alcanza la temperatura.
- El consumo eléctrico ha aumentado de forma significativa.
- Aparecen ruidos que antes no existían.
- Hay fugas de agua o humedad.
- El equipo se apaga o reinicia solo.
- Aparecen malos olores.
- El problema ha aparecido de forma repentina.
Ante cualquiera de estas situaciones, lo recomendable es solicitar una revisión y evitar manipular por cuenta propia los componentes internos del equipo.
¿Y si el aire acondicionado enfría, pero no lo suficiente?
Esta situación es bastante habitual y no siempre significa que el equipo esté averiado.
Puede deberse a filtros sucios, una unidad exterior con problemas de ventilación, una temperatura exterior especialmente elevada o una instalación que está trabajando al límite de su capacidad.
Durante una ola de calor, además, todos los equipos de climatización tienen que trabajar en condiciones más exigentes.
Pero si el problema persiste cuando las condiciones exteriores son normales o notas un cambio significativo respecto al funcionamiento habitual, conviene revisarlo.
Un buen mantenimiento puede evitar muchos problemas
Esperar a que el aire acondicionado deje de funcionar por completo no es la única opción.
El mantenimiento periódico permite detectar problemas antes de que se conviertan en averías y ayuda a conservar el equipo en mejores condiciones de funcionamiento.
Además de limpiar los filtros, es importante revisar el estado general de la instalación y de sus diferentes componentes.
En equipos que se utilizan durante muchas horas al día, especialmente en comercios, oficinas, viviendas o instalaciones industriales, un mantenimiento adecuado cobra todavía más importancia.
¿Tu aire acondicionado no enfría?
Si después de revisar los aspectos básicos el equipo sigue sin enfriar correctamente, no lo fuerces ni intentes solucionar por tu cuenta problemas relacionados con el circuito frigorífico o los componentes internos.
En Celorrio Carrión contamos con experiencia en instalación, mantenimiento y reparación de sistemas de climatización para viviendas, comercios e instalaciones industriales.
Podemos revisar el equipo, identificar el origen del problema y valorar la solución más adecuada para que vuelva a funcionar correctamente.
Porque cuando el termómetro aprieta, el aire acondicionado no es precisamente el aparato al que quieres pedirle paciencia.