Con la llegada del otoño, la piscina pasa a un segundo plano. Muchas se quedan tal cual hasta el verano siguiente, y es entonces cuando aparecen los problemas: agua verde, paredes manchadas, una depuradora que no arranca o una tubería dañada por las heladas.
Invernar la piscina es el proceso que evita todo esto. Consiste en dejarla preparada para pasar los meses fríos sin uso, de forma que el agua se conserve en buen estado y la instalación no sufra.
En este artículo te explicamos cómo invernar tu piscina paso a paso, tanto si tienes una piscina en casa como si se trata de la piscina de una comunidad de vecinos.
¿Por qué conviene invernar la piscina?
Dejar la piscina sin ningún cuidado durante el invierno suele salir caro. Invernarla correctamente tiene varias ventajas:
- Conservas el agua de una temporada a otra, sin necesidad de vaciar y volver a llenar.
- Evitas la aparición de algas y la acumulación de suciedad.
- Proteges el vaso y los revestimientos frente a manchas e incrustaciones.
- Cuidas la depuradora, el filtro y las tuberías, sobre todo frente a las heladas.
- Ahorras tiempo y dinero al ponerla en marcha de nuevo en primavera.
No vaciar la piscina es, además, una recomendación habitual: un vaso vacío durante meses puede sufrir daños en el revestimiento y, en algunos terrenos, problemas estructurales por la presión del agua del subsuelo.
¿Cuándo es el momento de invernar la piscina?
Como referencia, se recomienda invernar la piscina cuando la temperatura del agua se mantiene de forma estable por debajo de unos 15 ºC. A partir de ahí, las algas y las bacterias tienen más difícil proliferar y los productos de invernaje funcionan mejor.
En nuestra zona, eso suele coincidir con mediados o finales de octubre. Si invernas demasiado pronto, con el agua todavía templada, es más fácil que el agua se estropee antes de que acabe el invierno.
Cómo invernar tu piscina paso a paso
1. Limpia a fondo la piscina
Antes de nada, retira hojas, insectos y cualquier resto de la superficie. Después, cepilla paredes y suelo y pasa el limpiafondos. Cuanta menos materia orgánica quede en el agua, menos problemas habrá durante el invierno.
Aprovecha también para limpiar la línea de flotación, donde suele acumularse la grasa de cremas y bronceadores.
2. Ajusta el equilibrio químico del agua
Un agua bien equilibrada es la base de un buen invernaje. Comprueba con un kit de análisis:
- pH: entre 7,2 y 7,6.
- Cloro: dentro de los valores habituales de mantenimiento.
- Alcalinidad y dureza: dentro de los rangos que indique el fabricante del producto que utilices.
Un pH desajustado reduce la eficacia del resto de productos y favorece las incrustaciones calcáreas, muy habituales en zonas de agua dura.
3. Realiza una cloración de choque
Una vez ajustado el pH, aplica un tratamiento de choque para eliminar algas, bacterias y materia orgánica. Deja la depuradora funcionando el tiempo que indique el fabricante del producto para que se reparta bien por todo el vaso.
4. Añade el producto de invernaje
El producto invernador mantiene el agua en buen estado durante los meses sin uso, evitando la formación de algas y de depósitos calcáreos. Añádelo según las indicaciones del fabricante, que normalmente dependen del volumen de la piscina, y deja la depuradora en marcha unas horas para que se distribuya.
En inviernos largos o templados puede ser necesaria una segunda dosis a mitad de temporada.
5. Limpia el filtro
Haz un lavado y enjuague del filtro para eliminar toda la suciedad acumulada durante el verano. Si tu filtro es de arena y lleva varios años sin revisarse, el invierno es buen momento para comprobar su estado.
6. Baja el nivel del agua (si es necesario)
En zonas donde hiela, se suele bajar el nivel del agua unos centímetros por debajo de los skimmers y de las boquillas de impulsión. Así se evita que el agua se congele dentro de estas piezas y las dañe.
La necesidad de bajar el nivel depende del tipo de piscina, de la cubierta y del clima de la zona. Si tienes dudas, consulta con un profesional antes de vaciar parcialmente.
7. Protege las tuberías y la depuradora frente a las heladas
Este es el paso que más averías evita. El agua que queda dentro de tuberías, bomba o filtro puede congelarse, aumentar de volumen y romper piezas.
- Vacía la bomba y el filtro mediante sus tapones de purga.
- Cierra las válvulas y deja la instalación sin presión.
- Coloca tapones o protectores en skimmers y boquillas.
- Utiliza flotadores de invernaje (o compensadores de hielo), que absorben la presión del hielo sobre las paredes del vaso.
- Si la sala de máquinas no está protegida, valora aislarla o mantenerla resguardada del frío.
8. Revisa los equipos auxiliares
Si tu piscina cuenta con clorador salino, bomba de calor, sistema de limpieza automática o iluminación, sigue las indicaciones de cada fabricante para su parada invernal. En el caso del clorador salino, por ejemplo, es habitual desconectarlo y limpiar la célula antes del invierno.
Desconecta también el cuadro eléctrico de la depuradora si no va a funcionar durante el invierno, o ajusta el programador si vas a mantener ciclos de filtración puntuales.
9. Coloca la cubierta de invierno
La cubierta de invierno impide que caigan hojas y suciedad al agua y reduce la entrada de luz, lo que frena el crecimiento de algas. Asegúrate de que queda bien tensada y anclada para que resista el viento y el peso de la lluvia.
Durante el invierno: revisiones periódicas
Invernar no significa olvidarse por completo de la piscina. Conviene echarle un vistazo una vez al mes:
- Comprueba que la cubierta sigue bien colocada y retira el exceso de agua de lluvia u hojas acumuladas.
- Revisa el nivel del agua tras lluvias intensas.
- Observa el color y la transparencia del agua.
- Repite el producto invernador si el fabricante lo recomienda.
¿Y si es la piscina de una comunidad de vecinos?
En las piscinas comunitarias el proceso es el mismo, pero con algunos matices:
- Planificación: conviene fijar la fecha de cierre y el responsable del invernaje con antelación.
- Volumen y equipos: las instalaciones suelen ser más grandes y con más equipos, por lo que es recomendable que el invernaje lo realice personal cualificado.
- Seguridad: la cubierta y el cierre del recinto deben impedir el acceso durante los meses sin uso.
- Registro: dejar anotadas las tareas realizadas facilita la puesta en marcha en primavera.
Errores frecuentes al invernar la piscina
- Invernar con el agua todavía demasiado templada.
- No ajustar el pH antes de añadir los productos.
- Vaciar la piscina por completo.
- Dejar agua en la bomba, el filtro o las tuberías en zonas con heladas.
- Colocar la cubierta sin limpiar antes el agua.
- No revisar la piscina en todo el invierno.
Una piscina bien invernada, una primavera sin sorpresas
Dedicar unas horas a invernar la piscina en otoño te ahorrará trabajo, productos y posibles reparaciones cuando llegue el buen tiempo. Y lo más importante: podrás disfrutarla antes, sin tener que recuperar un agua verde ni reparar equipos dañados por el frío.
En Celorrio Carrión llevamos desde 1956 dedicados a la fontanería, la climatización y las instalaciones de piscinas y riego para viviendas, comunidades e instalaciones públicas. Si tienes dudas sobre cómo preparar tu piscina para el invierno, quieres revisar su instalación o estás pensando en mejorarla, contacta con nuestro equipo.